El Ibex 35 consiguió ayer al cierre de la sesión un nuevo máximo histórico con 12.982,60 puntos, pero se quedó sin superar el listón de los 13.000 puntos que días atrás quedaron como el máximo histórico intradía. El avance en esta ocasión fue del 0,95% gracias a la aportación de un buen número de los grandes valores, aunque los avances estuvieron muy extendidos, como muestra el avance del 0,85% del Ibex Small Caps. El Ibex de las empresas medianas se quedó algo más rezagado, con una subida del 0,36%.
La estabilidad del precio del petróleo en los últimos días en torno a los 59 dólares el barril explica una buena parte de la confianza de los inversores en unos mercados que han vuelto a alcanzar los niveles máximos de su historia, a pesar de que la situación económica deja mucho que desear, sobre todo en EE UU.
El índice Dow Jones de los grandes valores industriales también cerro la sesión con un aumento del 1,05% que le situó en un nuevo récord al alcanzar los 11.850,61 puntos. Y ya se han levantado algunas voces de alarma por el evidente contraste con la debilidad de la economía. Los índices de actividad, tanto industrial como en el sector servicios, muestran descensos en septiembre, pero los inversores prefieren ver el lado bueno de este enfriamiento, que no es otro que el final de la política monetaria iniciada por Alan Greenspan y que, para algunos observadores, ha ido demasiado lejos.
Una de las pocas dudas que les quedaba ayer a los inversores europeos estaba en la decisión que pudiera tomar hoy el BCE, aunque el descenso en las rentabilidades de los bonos a 10 años en el mercado secundario de deuda, que quedaron en el 3,70% desde el 3,74% del martes, parece apostar por la estabilidad. La contratación en el Mercado Continuo subió hasta los 6.326,78 millones de euros, con 4.862,64 millones en operaciones "abiertas", 1.500 millones más que el pasado martes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de octubre de 2006