La Audiencia Provincial de Madrid juzgó ayer a Rafael S. N., un sacerdote de 74 años acusado de abusar sexualmente de un menor de edad en reiteradas ocasiones entre 1998 y 2001, hechos por los que el fiscal pide tres años de prisión para el inculpado.
El escrito de conclusiones provisionales del representante de la Fiscalía considera probado que, aprovechando la relación de amistad que mantenía con la familia del niño, el procesado comenzó a visitar con asiduidad su domicilio para cuidar y ayudar en la formación de los hijos. A uno de ellos, que en aquella época contaba con entre 12 y 13 años, le impartía clases particulares para mejorar su rendimiento escolar. Tras ganarse su confianza, abusó sexualmente de él, tanto en la vivienda como en la Vicaría.
En la vista oral celebrada ayer el imputado negó rotundamente los hechos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de octubre de 2006