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Análisis:

El alcalde y sus escuderos

Cambio de alcalde, cambio de sillas y cambio de papeles. Ayer fue el primer pleno ordinario para Jordi Hereu tras su nombramiento como alcalde de Barcelona. El Saló de la Reina Regent también mostraba cambios. Mientras la cúpula sigue cubierta con un entramado de vigas porque se está restaurando, de una de las dos paredes ha desaparecido una gran inscripción de mármol en recuerdo de la visita de la Reina Regente.

Pero lo que más ha cambiado ha sido la disposición de buena parte de los regidores socialistas. Donde en el último pleno antes de las vacaciones del verano se sentaba Jordi Hereu como quinto teniente de alcalde -tras la marcha, en la primavera, de Ferran Mascarell a la Generalitat-, ayer estaba Carles Martí, que ha heredado parte de las responsabilidades que tenía Hereu, quien compareció con un sobrio traje de color marrón, camisa color crudo y corbata marrón, muy parecido al que exhibía, a su lado, el primer teniente de alcalde, Xavier Casas.

Y si con Joan Clos como alcalde eran Casas y el propio Hereu los que se empleaban más a fondo en las réplicas a la oposición, dejando para el alcalde las intervenciones de tono institucional, todo parece indicar que los papeles de escuderos de Hereu los asumirán Martí y José Cuervo. Muy especialmente Martí, edil de Ciutat Vella y flamante quinto teniente, que ayer sobrepasó la vehemencia para reñir abiertamente a Alberto Fernández Díaz, presidente del grupo municipal del Partido Popular. No se quedó a la zaga Cuervo, que se estrenó como portavoz del equipo de gobierno.

Si en los últimos plenos de Joan Clos eran habituales las broncas entre el alcalde y Fernández Díaz, ayer los rifirrafes se produjeron de forma alternativa con Cuervo y Martí. Mientras, desde el estrado del salón, en el sillón más grande, Hereu seguía -a veces con cierta mirada de encantamiento- el desarrollo del debate. Intervino poco, sólo para rematar algunos de los asuntos que ayer se trataron, como las ordenanzas fiscales del año próximo y una declaración conjunta que insta a AENA a resarcir a Barcelona con 500.000 euros por los daños que la huelga salvaje de julio causó a la imagen de la ciudad. Y para recordar la figura de Antoni Gutiérrez Díaz como "luchador por la libertad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de octubre de 2006