Más de la mitad de los valencianos cree que los casos de corrupción afectarán al PP en las próximas elecciones autonómicas. El 53,1% piensa que la corrupción tendrá consecuencias en las urnas para los populares, mientras que un 10,6% considera que las tendrá para los socialistas y un 7,1% que afectará a todos los partidos.
Según el sondeo de Opina, uno de cada dos valencianos (51,9%) conoce de la existencia de casos de corrupción en la Comunidad Valenciana -en los votantes del PP el porcentaje se reduce hasta el 40,8%) y es capaz de citar uno o más casos concretos. El más citado es el caso Fabra (41,1%), que afecta al presidente de la Diputación de Castellón, seguido del caso de las facturas falsas de Terra Mítica -que un significativo número de encuestados vincula al ahora portavoz del PP en el Congreso Eduardo Zaplana- con un 30,7%. El resto de asuntos más citados son los que afectan al alcalde de Orihuela, José Manuel Medina (16,4%); al primer edil de Alicante, Luis Díaz Alperi (11,9%), y al alcalde de Torrevieja, Pedro Hernández Mateo (9,6%), todos ellos del Partido Popular. Por detrás figuran la corrupción inmobiliaria en general (6,5%), los contratos de Julio Iglesias con el Ivex (6,3%) y la alcaldía de Benidorm (2,1%). Para casi la mitad de los valencianos (45,6%) la corrupción tendrá repercusiones electorales en los comicios de 2007.
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Respecto al asunto de corrupción más citado, el caso Fabra, un 58,6% ha oído hablar de él. Porcentaje similar al del sondeo del año pasado, aunque ahora son más (69,7%) los que creen que debería dimitir (66,5% en 2005).
Los valencianos siguen censurando al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, su apoyo a Carlos Fabra en un 52% y sólo un 15,3% lo justifica. La nota a su actitud similar a la del año pasado, un 2,18 sobre 5.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de octubre de 2006