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Thierry Henry y la francofilia británica

La antipatía de los nacionales británicos para con los franceses o está disminuyendo o está cambiando. Parece que ha nacido el "factor Henry", tomado del nombre del futbolista francés del Arsenal Thierry Henry. Un factor que logra que uno de cada cinco británicos habría preferido nacer en Francia, o en su defecto, donde prefieren trabajar y donde desearían jubilarse, según estudio publicado ayer. En el sondeo se estima que el 22% de los ingleses habrían preferido nacer en la otra ribera del canal de la Mancha y hasta un 32% optaría por "deslocalizarse" con su familia y sus amigos al hexágono galo, por delante de sus preferencias por España o Italia, que alcalzan al 19% cada una. Solamente un 23% de los británicos escogería el Reino Unido como lugar ideal para vivir. Las posesiones de bienes inmuebles de los ciudadanos de la Gran Bretaña en Francia alcanzan los 4,6 miles de millones de libras esterlinas (unos 6,8 miles de millones de euros). Esta nueva francofilia se debe, según algunos expertos, al clima más benigno, los precios inmobiliarios más bajos, un nivel de vida más elevado, unos productos alimentarios mejores y la gran calidad de los vinos franceses. Y es que los británicos, al menos un 40% de ellos, dice que es mejor un vaso de vino en las comidas contra un 5% que prefiere la tradicional cerveza inglesa a la hora de comer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2006