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Corea del Norte desafía al mundo

Irán se abstiene de condenar al Gobierno norcoreano

Irán, que se encuentra en el punto de mira de la comunidad internacional por su programa atómico, evitó ayer condenar al Gobierno norcoreano y se limitó a mostrarse partidario de "un mundo sin armas nucleares". "La postura de Teherán con respecto a las pruebas atómicas es clara: Irán básicamente está a favor de un mundo sin armas nucleares", aseguró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Seyed Mohammad Ali Hosseini, en la televisión pública. "Irán espera que las negociaciones sobre las actividades nucleares norcoreanas satisfagan los intereses de Corea del Norte y de la comunidad internacional".

Irán y Corea del Norte, incluidos por Estados Unidos en el "eje del mal", mantienen relaciones en el terreno militar y balístico. Teherán ha hecho hasta ahora oídos sordos a las exigencias de la ONU para que suspenda su programa de enriquecimiento de uranio, paso previo a la fabricación de la bomba atómica. El Consejo de Seguridad analiza ahora la posibilidad de imponer sanciones a Teherán, después de meses de infructuosas negociaciones.

Ayer mismo, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, volvió a desafiar a la comunidad internacional. Las eventuales sanciones "contra Irán por parte de los países europeos y occidentales no afectarán a nuestras decisiones", dijo Ahmadineyad durante la visita a un orfanato. "Si los enemigos del pueblo iraní intentan imponer un embargo a Irán, nosotros también les impondremos uno", añadió, sin dar más detalles.

Quien sí ha condenado el ensayo nuclear norcoreano ha sido Pakistán, último país hasta ahora en realizar una prueba de arma atómica, en 1998. Islamabad "deploró" ayer el anuncio de Pyongyang porque constituye un "suceso desestabilizador para la región".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2006