Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

El precio de la verdad

"A veces las personas pagan con su vida el hecho de decir en voz alta lo que piensan", afirmó Anna Politkóvskaya.

Y así le ocurrió a ella. Durante más de una década Anna informó de las brutalidades cometidas en el conflicto checheno. Debido a ello, estuvieron dos veces a punto de asesinarla y este sábado, el día del cumpleaños de Vladímir Putin, finalmente consiguieron silenciar una de las voces más críticas de su mandato. Con el asesinato de esta periodista se pretende ocultar qué ocurre en Rusia hoy día desde una perspectiva independiente y honesta. Sin sus crónicas, muchas tragedias caerán en el olvido y muchas injusticias nunca serán desveladas.

Con la muerte de Politkóvskaya el Kremlin ha ganado secretismo, sus trapos sucios ya no se airearán con tanta facilidad. De nuevo, el poder sale ganando y los ciudadanos pierden derechos con toda impunidad, ante las narices de toda la comunidad internacional. Parece que los próximos en sufrir las consecuencias de la política absurda y corrupta del Kremlin será otra nación del Cáucaso, esta vez la georgiana. Y yo me pregunto, si Rusia no tuviera recursos naturales ni armamento nuclear, ¿habríamos reaccionado ya los países democráticos ante las barbaridades que allí ocurren.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2006