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El Plan de Paz del tripartito concluye su tramitación parlamentaria sin ninguna aportación

El Plan de Paz y de Convivencia del Gobierno terminó ayer su recorrido parlamentario sin haber recibido ni una sola propuesta de resolución por parte de los grupos, con lo que no se registrará ni debate ni votación en pleno del mismo.

El plan, dado a conocer el pasado abril, tiene cinco pilares: la promoción de todos los derechos humanos, la solidaridad con las víctimas del terrorismo, la reparación a las víctimas del franquismo, la defensa de los derechos y libertades civiles y políticos y la prevención de la tortura y defensa de los derechos de los presos y detenidos.

Todos los partidos han secundado una propuesta del PSE para no presentar propuestas de resolución, y así evitar el enfrentamiento en materias como el apoyo a las víctimas del terrorismo. El PSE criticó que el texto era un cajón de sastre que mezclaba a víctimas de ETA, presos y damnificados del franquismo y que equiparaba a los afectados por el terrorismo con los etarras muertos en ación policial.

A pesar de las críticas, la petición fue bien acogida en comisión por los tres grupos que apoyan al Gobierno (PNV, EA y EB) y finalmente también la han secundado los populares.

El parlamentario del PP Santiago Abascal explicó ayer que su grupo no ha presentado ninguna propuesta, ni siquiera la retirada del plan, "para evitar dar cancha a un plan que sólo persigue el protagonismo del lehendakari". Abascal acusó a Ibarretxe de haber copiado los acuerdos de la Ponencia de Víctimas del Parlamento, que "además no cumple", y de haberlos metido dentro de un plan "donde tiene la poca delicadeza de mezclar víctimas del terrorismo con denuncias falsas de tortura y presos".

El Plan de Paz elaborado por el Ejecutivo autónomo fue debatido en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento el pasado 28 de junio, donde obtuvo el respaldo del tripartito y de la parlamentaria de Aralar.

Consejeros

El documento fue presentado por los consejeros de Interior, Javier Balza; Justicia, Joseba Azkarraga, y Asuntos Sociales, Javier Madrazo. Tras un debate de casi cuatro horas en el que PSE, PP e incluso EHAK plantearon numerosas objeciones al proyecto, el presidente de la comisión, el peneuvista Iñigo Urkullu, instó a los grupos a reflexionar hasta el 30 de septiembre para decidir si presentaban alguna propuesta de resolución.

EHAK consideró entonces que la aprobación del texto es "como empezar la casa por el tejado", ya que la prioridad debería ser la resolución del conflicto. Aralar, que sí apoyó al proyecto, estimó que el plan es positivo, aunque reclamó que el documento incluya a todas las víctimas.

Fue Urkullu quien informó ayer a los miembros de la comisión de que el plan había cerrado su tramitación sin aportaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2006