Los países europeos pierden cada año más de 30.000 millones de euros debido al fraude y la corrupción en el sector sanitario, aseguró el presidente de la Red Europea contra el Fraude y la Corrupción en la Asistencia Sanitaria (EHFCN), Jim Gee, que también es director general del servicio contra el fraude en el sistema sanitario de Inglaterra y Gales. "Cada euro perdido por estas causas significa que alguien, en alguna parte, no está recibiendo el tratamiento adecuado, que va a estar enfermo más tiempo e, incluso, que puede llegar a morir innecesariamente", asegura Gee, que se encuentra en Madrid para la celebración, hoy y mañana, de la III Conferencia Internacional de la Red contra el fraude.
El fraude lo pueden cometer, explica la red, los pacientes o los profesionales sanitarios,
por ejemplo, sosteniendo falsas incapacidades laborales o con el uso o redacción
de recetas falsas. La corrupción también puede provenir, aseguran, de las administraciones sanitarias y los proveedores de materiales. La red contra el fraude, nacida hace dos años, está formada por 22 organizaciones (ministerios de sanidad, aseguradoras y médicos, entre otros) de 14 países.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2006