Soy español nacido en Palestina y de religión musulmana. En la actualidad ostento, y con mucha honra, el cargo de presidente de la Junta Central de Moros y Cristianos de Jávea.
Respecto a la polémica creada estos días sobre el tema de la supresión de las fiestas de moros y cristianos, sólo tengo que decir que lo que reclaman es una barbaridad, que las fiestas de moros y cristianos es una fiesta en la que participa la mayoría de los vecinos en donde se celebre, y aquí en Jávea, por ejemplo, tenemos 14 filas formadas por gente de varias nacionalidades, y en la que participamos, desde hace más de 20 años, yo y toda mi familia, sin que haya problemas religiosos o políticos de ningún tipo, ni molestias ni ofensas a ninguna religión. Estas pocas, poquísimas personas, que en nombre de la religión musulmana reclaman la supresión de estas fiestas, tienen el derecho de expresar su opinión, pero son, a mi entender, personas que no hacen más que aumentar el rechazo hacia el islam y los musulmanes, y fomentar el odio y el miedo a los mismos, y confundir a la gente respecto a qué es el islam, que es una religión tolerante, pacífica y que respeta al prójimo, y no ayudan en nada a la convivencia y la alianza entre las diferentes civilizaciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de octubre de 2006