El candidato de Convergència i Unió (CiU) a la presidencia de la Generalitat, Artur Mas, no prevé la posibilidad de perder las elecciones del 1 de noviembre. Pero de producirse este desenlace, ayer admitió que "reflexionaría", junto al conjunto de su partido, sobre su futuro al frente de la federación.
En una entrevista concedida a Radio Barcelona, de la cadena SER, Mas señaló que no se ve en la oposición en la próxima legislatura, pero precisó que no le dolerían prendas si no resulta elegido presidente aunque CiU gane los comicios catalanes: "Ésta no es mi última oportunidad para optar a la presidencia de la Generalitat, y menos si gano las elecciones".
Tal sensación la expresó también Mas por la mañana en un acto con empresarios catalanes, ante quienes se comprometió a implicarles en las políticas económicas del Gobierno catalán en lo que el candidato llama "coliderazgo", que significa "un Ejecutivo fuerte junto a una sociedad civil fuerte".
Mas reiteró su voluntad de suprimir, durante la legislatura, el impuesto de sucesiones y donaciones de forma paulatina, empezando por el tramo de vivienda. También apuntó la posibilidad de pactar con el Gobierno central una rebaja del impuesto de sociedades para microempresas y pymes del 20% y el 15% respectivamente.
Mas se presentó ayer al acto acompañado del equipo de personas con las que quiere contar en un hipotético gobierno de CiU en el área económica. Si el martes ya dijo que daría responsabilidades a independientes, ayer se acompañó del catedrático de Hacienda pública de la Universidad Abad Oliva, Joan Corona.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de octubre de 2006