Tras un año y medio de renovadas investigaciones, la Fiscalía argentina acusó ayer al Gobierno de Irán de haber encomendado a la milicia chií libanesa de Hezbolá el atentado con coche bomba contra la asociación judía AMIA el 18 de julio de 1994, que causó 85 muertos y 151 heridos en Buenos Aires. En el dictamen, la unidad de fiscales creada especialmente para investigar por segunda vez el ataque terrorista ha solicitado al juez encargado del caso que ordene la captura de ocho iraníes, entre ellos el ex presidente iraní, Alí Akbar Hashemi Rafsanjani.
La Fiscalía apuntó directamente a Irán y Hezbolá tras el fracaso de casi una década de investigación dirigida por el magistrado Juan José Galeano, quien fue destituido el año pasado por denuncias sobre graves irregularidades en el expediente. La voladura de la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) "fue una decisión tomada por las más altas autoridades del Gobierno iraní", que "le encomendaron" a Hezbolá "la organización" del atentado, afirmó el fiscal Alberto Nisman.
"La decisión de perpetrar el atentado fue tomada el 14 de agosto de 1993 en la ciudad iraní de Mashad, en una reunión del llamado Comité de Asuntos Especiales, integrado por las más altas autoridades políticas y religiosas del régimen", dice el dictamen de los fiscales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de octubre de 2006