Dos personas han sido detenidas por el grupo de Fraudes de la Comisaría provincial de Málaga por estafar a más de cien personas a las que ofrecían inmuebles supuestamente embargados a un precio muy inferior al real a cambio de 3.000 euros en concepto de señal para la futura compra. Al final, los pisos no tenían cargas o causas que justificaran el encargo, y los pagadores descubrían que habían sido víctimas de un fraude que reportó a sus autores al menos 322.000 euros.
El primer de detenido, Carlos A. P., se presentaba como intermediario de una financiera madrileña que solicitaba el embargo de las viviendas y locales de las personas que no podían afrontar una falsa deuda contraida con su entidad. Luego ofrecía estos inmuebles, a las víctimas. Tal era la avidez de los compradores que algunos firmaron la reserva de dos o más viviendas y uno se hizo con once falsos inmuebles.
Las víctimas depositaban los 3.000 euros en una cuenta corriente, aunque alguno accedió a pagar en metálico. La cuenta bancaria donde se ingresaba el dinero estaba a nombre de varias personas detenidas, que desviaban el dinero a otras cuentas. La segunda arrestada es la compañera sentimental del autor del fraude, reclamada por un juzgado de Málaga.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de noviembre de 2006