La versatilidad es la principal característica de Ángel David López Ruano. Es menos complicado preguntarle en qué posición no ha jugado que pedirle que enumere las que ha desempeñado. Excepto en la portería y la delantera, este defensa alumbrado en la cantera canaria ha pisado el resto de las parcelas del campo.
Llegó al Celta en la temporada 2003-04 para ocupar el puesto de lateral derecho, pero Miguel Ángel Lotina encontró en él un comodín perfecto para disimular las ausencias. Y así continúa. Fernando Vázquez lo utiliza en la banda izquierda cuando no puede contar con Placente. Incluso lo ha hecho jugar de pivote.
Ángel se ajusta a lo que le pide el entrenador, aunque su juego gana muchos enteros en su puesto natural. Su principal virtud es la regularidad. Ha sido uno de los habituales en las categorías inferiores de la selección, pero ha tenido que esperar hasta los 24 años para ir a la absoluta.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 2006