En sólo unos meses, Alberto Lopo se ha convertido en la piedra angular de la defensa del Deportivo ante centrales de la talla de Andrade, Juanma y Coloccini, ahora reconvertido en centrocampista defensivo, o de los recién llegados Arbeloa y Rodri.
Joaquín Caparrós ha encontrado a su cacique en la cobertura y, a estas alturas del campeonato, Lopo está considerado el fichaje más rentable del nuevo proyecto de Augusto César Lendoiro.
Sólo ha vestido de blanquiazul en su vida deportiva. Pertenece a la factoría del Espanyol, con el que ha ganó dos Copas. Llegó a Riazor este verano con la carta de libertad, pero el club catalán todavía reclama los derechos de formación. El asunto está en los tribunales.
El barcelonés comienza un nuevo ciclo a sus 26 años. "Se ha cumplido un sueño. Es el día más importante de mi carrera", declaró al conocer su llamada.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 2006