Numerosos pueblos de la costa valenciana están elaborando planes urbanísticos que prevén multiplicar por 20 su población actual en 20 años. Cerca de Benidorm, el municipio de Orxeta, gobernado por los socialistas, tiene 700 habitantes y tramita un PGOU que prevé alcanzar los 15.000 habitantes en una década. Y su población vecina, Relleu, gobernada por el PP, tiene el plan general en su última fase: los actuales 1.000 habitantes se convertirán en 20.000 cuando se desarrollen los cinco sectores previstos y se recalifiquen tres millones de metros cuadrados.
La valenciana no es la única comunidad en la que algunos municipios proyectan multiplicar su censo. En Morata de Tajuña (Madrid), el Ayuntamiento, gobernado por una tránsfuga socialista, aprobó un plan que permite levantar 13.000 pisos (el pueblo tiene ahora 6.000 habitantes). Y en Huelva, el Ayuntamiento de El Granado, del PSOE, con 600 habitantes, acordó hace unas semanas construir 2.674 chalés, un hotel y dos campos de golf sobre suelo protegido.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 2006