Siento mucho haberme equivocado sobre las simpatías políticas de Enric Juliana y le pido excusas de todo corazón. He actuado con la misma frivolidad que criticaba en mi artículo y le he adscrito a Convergència por mera intuición y sin informarme adecuadamente. Me siento culpable de la misma irresponsabilidad que denunciaba. Esto contribuirá a que sea más cuidadoso la próxima vez. Le envío un cordial saludo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 2006