Un jurado popular declaró anoche culpable de todos los cargos (asesinato, maltrato habitual y quebrantamiento de condena) a Felipe Ardanza, autor confeso de la muerte el 15 de enero de 2005 en Durango de su ex pareja, Ofelia Hernández. El jurado rechazó todos los eximentes y atenuantes alegados por la defensa, a excepción del atenuante de reparación parcial del daño.
El veredicto también estableció como agravante en el delito de asesinato el parentesco que le unía a víctima, y la reincidencia en delito de quebrantamiento de condena. En función del atenuante de reparación parcial del daño, la Fiscalía rebajó de 20 años a 17 años y seis meses su petición de cárcel por el delito de asesinato, aunque mantuvo la petición de que el condenado no pueda acercarse a los dos hijos de la mujer en 25 años.
El ministerio público mantuvo el resto de sus peticiones de pena: tres años de prisión por maltrato y un año por quebrantamiento de condena. En el apartado de responsabilidad civil, la Fiscalía mantuvo su solicitud de que Ardanza indemnice a cada hijo de Ofelia con 86.516 euros.
Las acusaciones particulares (Ayuntamiento de Durango y Asociación Clara Campoamor) mantuvieron las mismas penas que habían solicitado en sus conclusiones: 20 años por asesinato, 3 por maltrato y uno por quebrantamiento de condena.
La defensa pidió que se atendiera el atenuante y que el castigo por asesinato sea el mínimo (15 años).
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 2006