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Sanidad restringe la creación de los bancos privados de cordón umbilical

Este tejido sólo podrá enviarse al extranjero cuando los centros públicos estén llenos

Las familias que vayan a tener un hijo y quieran conservar el cordón umbilical para usarlo en un futuro tendrán muy difícil hacerlo en un banco privado en España. También fuera. El decreto anunciado por el Gobierno para permitir la existencia de este tipo de centros es tan restrictivo que las empresas dudan que puedan montarlos. Además, la norma complica lo que muchas familias ya han hecho: enviar el cordón de sus bebés al extranjero. El Gobierno será el que autorice los envíos, y sólo cuando los bancos públicos estén llenos y haya "una razón médica".

El real decreto aprobado ayer por el Consejo de Ministros regula las normas de calidad y seguridad para la donación, procesamiento y utilización de todo tipo de células y tejidos humanos. Una de las cuestiones que trata es la autorización de los bancos privados de cordón umbilical, una posibilidad anunciada en marzo de 2006 cuando se supo que los Príncipes de Asturias y otras familias españolas habían enviado la sangre del cordón de su bebé al extranjero para usarlo con fines terapéuticos ante posibles enfermedades futuras de los bebés.

Sin embargo, el decreto pone tantas restricciones que las empresas que habían manifestado su interés en crear estos centros en España consideran que se trata de una "prohibición disfrazada de permiso" y aseguran que lo recurrirán. En concreto, las restricciones que, según las empresas, les impiden montar bancos de conservación de células madre de cordón, son dos. La primera es que el decreto les obliga a constituirse como fundaciones sin ánimo de lucro. La segunda es que las células madre almacenadas estarán a disposición de cualquier enfermo que las necesite.

Las empresas consideran que las familias no querrán pagar para guardar las células madre de sus hijos sin tener la seguridad de que van a estar a su disposición cuando las necesiten.

Hay otro punto del decreto que no gusta a las compañías. Hasta ahora, como no existía regulación, las familias que querían podían enviar a un banco privado extranjero las células madre de cordón. Sin embargo, el decreto establece que "sólo se autorizará la exportación de tejidos y células si concurren las siguientes circunstancias: a) Que existe disponibilidad suficiente de dichas células y/o tejidos en los establecimientos de tejidos nacionales; b) Que existe una razón médica que justifique la exportación".

Con estas condiciones, las empresas consideran que además de no poder crear bancos en España, tampoco podrán ofrecer sus servicios para enviar los cordones a países extranjeros. Una portavoz del Ministerio de Sanidad aseguró ayer que los requisitos para la exportación no se refieren a las células madres de cordón. Sin embargo, esta interpretación choca con la letra del decreto que, en su exposición de motivos y en el artículo 2 define el tipo de células a las que se aplica. Según la exposición de motivos la norma se debe aplicar a todos los "tejidos y células humanas, incluyendo las células progenitoras hematopoyéticas de sangre periférica, cordón umbilical o médula ósea".

En España sólo existen seis bancos públicos que conservan las células madre umbilicales. Se trata de donaciones y por lo tanto sus padres no pueden disponer de los cordones a su antojo. Hay 22.000 muestras en seis centros de almacenamiento públicos. Las cifras convierten a España en el segundo país del mundo en número absoluto de cordones umbilicales almacenados, a larga distancia de Estados Unidos que conserva 65.000.

La conservación de la sangre de cordón es una práctica médica todavía inmadura pero con muchas posibilidades futuras, según aseguran todos los expertos. Gobierno, empresas e investigadores coinciden en que el cordón es un bien de gran valor, no sólo para tratar enfermedades como la leucemia y otros males congénitos de la sangre sino para su uso en alternativas terapéuticas que todavía se hallan en fase de investigación. Lo que se discute es el control de esas células madre. El Ministerio de Sanidad se ha manifestado siempre en contra de que bancos privados las conserven por considerar que chocan con el sistema público de trasplantes basado en el altruismo y en el anonimato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 2006