Alumnos, profesores y padres de la provincia de Alicante condenaron ayer la violencia en el ámbito escolar y exigieron a la Administración educativa "medidas concretas y presupuesto" para atajar el fenómeno de las agresiones. El paro a favor de la convivencia fue masivo, y durante 10 minutos hubo concentraciones en todos los centros públicos. El último caso de violencia se registró en Zaragoza, donde una alumna agredió a su profesora.
La Junta de Personal Docente no universitario de Alicante convocó 10 minutos de paro antes del primer recreo para condenar cualquier agresión en el ámbito escolar. Paqui Alemany, presidenta de la Junta, aplaudió el seguimiento "masivo" de la convocatoria, que se secundó en todos los centros, y confió en que la Generalitat valenciana "mueva ficha y responda a las demandas". En los paros se leyó una resolución en la que detalla que "nunca es justificable" la violencia, y "menos en el entorno educativo", al tiempo que critica la "propagación indiscriminada de noticias e imágenes en los medios de comunicación" de estas agresiones.
Los docentes plantean a la Administración medidas concretas: incrementar el personal de administración y servicios, dotar a las plantillas de personal especialista en la resolución de conflictos, instalar cámaras de vigilancia en los centros con presupuesto extraordinario de la consejería (en la actualidad si se instalan las sufraga el colegio o los padres), modificar el decreto de derechos y deberes del alumnado, así como una coordinación más eficaz entre la Administración local y autonómica y otras medidas formativas dirigidas a padres y docentes.
El Gobierno valenciano anunció esta semana que ultima un nuevo decreto. Sin embargo, los sindicatos recordaron que la legislación vigente "está desfasada", ya que data de 1992, dijo Alemany, que también criticó algunos programas de la consejería que sólo sirven "para detectar el problema y plantear medidas burocráticas y puntuales". El pasado 28 de octubre, la madre de tres niños del colegio público Casablanca, en el barrio de Carrús de Elche, agredió a dos profesoras delante de los estudiantes, mientras que en el Instituto de Enseñanza Secundaria Haygón, de Sant Vicent del Raspeig, un ex alumno pegó a un maestro mientras una compañera grababa en su teléfono móvil unas imágenes que luego fueron difundidas, y ofrecidas a los medios de comunicación a cambio de dinero.
El último episodio se registró esta semana en un IES de Zaragoza en el que una profesora, que riñó en clase a una alumna, fue amenazada por ésta y agredida. La alumna empujó a la docente y le cogió del pelo arrastrándole varios metros, al día siguiente la víctima acudió al médico y con el parte de lesiones presentó una denuncia en Comisaría. El próximo martes en Lepe (Huelva) habrá un paro en los centros de enseñanza del municipio, informa Manuel J. Albert. También está prevista una concentración frente al Ayuntamiento en protesta a la agresión sufrida por un profesor del IES La Arboleda, el miércoles 11 de octubre, por cuatro jóvenes ajenos al centro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 2006