El grupo catalán Ros Roca -especializado en el tratamiento de residuos- anunció ayer que se ha adjudicado la construcción de una planta de tratamiento de residuos y producción de abono orgánico en Gael, localidad situada en la Bretaña francesa. La planta, adjudicada por valor de 5,6 millones de euros, ocupará una superficie de 30.000 metros cuadrados junto al vertedero de la localidad, y sustituirá a una antigua fábrica, que será desmantelada posteriormente.
El proyecto se desarrollará durante los próximos 18 meses e incluye la ingeniería de toda la planta y de la obra civil asociada al proceso de compostaje, y permitirá tratar 30.000 toneladas al año. El grupo ha construido plantas de metanización en Italia, Suecia -con una inversión de 9,6 millones de euros en diciembre de 2005-, Estonia y Polonia, y tiene en fase de ejecución dos proyectos más en Austria y Bélgica. La empresa, que facturó en torno a unos 300 millones de euros el pasado año, exporta a un total de 70 países y tiene su sede central en Tàrrega (Urgell).
La nueva instalación permitirá el tratamiento mecánico-biológico de residuos municipales, según un comunicado del grupo, cuyo presidente ejecutivo es Ramon Roca. El contrato con el municipio Gael incluye el suministro de equipamientos, el montaje y la puesta en marcha de la planta de compostaje, que "consolida la expansión internacional de Ros Roca", según la propia empresa.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de noviembre de 2006