El consejero de Innovación, Universidades y Empresa, Josep Huguet, pidió ayer al Gobierno que convierta en laborables las festividades entre semana y las traslade al lunes para evitar puentes como el de la Inmaculada. En declaraciones a TV-3, Huguet reclamó al Ejecutivo central una "actuación responsable" y consideró: "En algunos aspectos no hemos entrado en Europa". El consejero citó el ejemplo de Irlanda, donde las fiestas religiosas se pasan y acumulan a partir del lunes.
Huguet dijo que acumular fiestas en los primeros días de la semana "sería lógico y lo mejor para todo el mundo", porque a su juicio los días de fiesta entre semana no ayudan ni a las familias ni a la competitividad de las empresas.
El sindicato UGT de Cataluña se mostró en desacuerdo con la propuesta de Huguet porque "las jornadas festivas se negocian entre los representantes de los trabajadores y de la empresa de cada sector, y no es necesario ningún tipo de interferencia del Gobierno". Además, UGT destacó en un comunicado que no existe "ninguna relación directa entre los días de fiesta intersemanales acordados en la negociación colectiva y una teórica pérdida de competitividad" de la economía catalana y española.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de diciembre de 2006