A ningún grupo de la oposición le entusiasma la mesa de los pactos propuesta por el presidente Manuel Chaves, pero ninguno quiere ser el primero en abandonarla. No obstante, el PP va a abrir un periodo de "reflexión" dado que el segundo encuentro a cinco bandas (Gobierno, PSOE, PP, IU y PA) celebrado ayer en el Parlamento resultó ser un "fraude", "un engaño" y una "tomadura de pelo", según su secretario general, Antonio Sanz.
El PP se descolgó ayer claramente de los acuerdos propuestos por el Gobierno andaluz para pactar el contenido de las leyes de Educación, Agua y RTVA; mientras que Izquierda Unida, admitió la dificultad de un acuerdo a cuatro bandas, dadas las diferencias de modelos; y el Partido Andalucista, mostró un "optimismo moderado" aunque espera mayor concreción por parte del Gobierno. Todos reclaman que se fijen compromisos de financiación.
La mitad de las dos horas y media de reunión se consumió en cuestiones de metodología y forma. Al final, los grupos y el Gobierno andaluz acordaron crear mesas sectoriales, al margen del Parlamento, para abordar las tres citadas leyes y abrir la agenda a otros temas como el pacto local, inmigración y ley de dependencia, estos dos últimos también propuestos por Chaves.
El Ejecutivo andaluz tiene prisa en aprobar las nuevas normas sobre Educación, Agua y RTVA -cuya reforma estuvo 22 meses apalancada en el Parlamento- para cumplir con su calendario legislativo y la mejor manera de garantizarse ese objetivo es pactar con la oposición los ritmos parlamentarios.
El consejero de la Presidencia, Gaspar Zarrías, se comprometió a entregar esta semana a los grupos nuevos textos de las citadas leyes en los que se incorporarán algunos planteamientos de la oposición, principalmente de IU y PA. Con el PP, Zarrías ve difícil el avance porque defiende, dijo, "un modelo distinto" al resto.
En cuanto a la RTVA, el PP no tiene ya tanta prisa por copiar el acuerdo alcanzado en Madrid entre los dos grandes partidos y opina ahora que es mejor "esperar" a conocer a fondo ese documento y no hablar sobre "un papel que no dice nada", afirmo el diputado José Luis Sanz.
Aunque este asunto es el más alejado de lo que los partidos califican de "interés general de los andaluces", el acuerdo sobre la reforma de la televisión pública será previsiblemente el que más quebraderos de cabeza dé, empezando por la mayoría cualificada necesaria para la elección del director general. "El problema no es ese", opinó Concha Caballero (IU), "sino si el Gobierno quiere que la televisión no sea un juguete a su servicio. Zapatero se ha atrevido".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de diciembre de 2006