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Reportaje:Fútbol | Mundialito de clubes

"Vamos contrarreloj"

Los barcelonistas disponen de menos tiempo que sus rivales para combatir el 'jet lag'

El primer rival del Mundialito para el Barça es el jet lag. Hay que ganar tiempo y, por tanto, el protocolo de cuidados a aplicar a los azulgrana comenzó nada más subir el domingo al avión en el aeropuerto de El Prat. Los jugadores, que disfrutaron de unos asientos abatibles, llevaban unos calcetines "de fibra elástica que ayuda al riego sanguíneo", según explicó el doctor Ricard Pruna, durante un vuelo de once horas. Quien más, quien menos, cumplió con las disposiciones y ocupó su butaca en el vuelo de la JAL8820 que trasladó a los jugadores a Narita con sueño acumulado. Era la primera norma para tratar de combatir el efecto que produce en el cuerpo un viaje a Japón.

Los futbolistas comieron, se hidrataron sustancialmente y acto seguido les fue administrado un relajante muscular para inducir el sueño. Durmieron casi ocho horas. No todos. Gudjohnsen, al parecer, tuvo ciertos problemas, pero, al llegar al destino, no tuvo siesta, sino un entrenamiento en el gimnasio del hotel que la expedición ocupa en el centro de Yokohama y también una sesión de relajación e hidroterapia antes de la cena y el sueño. "Hemos trabajado como cualquier día después de un partido", explicó el preparador físico, Paco Seirul.lo. Los jugadores se ejercitarán hoy en el Todoroki Stadium, de Kawasaki en doble sesión y la de la tarde estará abierta sólo a patrocinadores y socios locales.

"Cada dos horas de cambio horario precisan de un día de aclimatación. Llegaremos justos al partido contra el América", explicó Seirul.lo. "Ir contra el Sol es lo que más afecta a los ciclos internos biológicos", añadió, "es decir, vigilia, sueño y alimentación, las constantes básicas que alteran el metabolismo". La diferencia de aclimatación con el resto de los equipos, que llegaron en su mayoría el viernes, es evidente. "Vamos contrarreloj", concluyó el preparador físico. "El cansancio aparece con los días", apostilló Rijkaard; "ahora estamos mínimamente bien, ya veremos mañana".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de diciembre de 2006