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Reportaje:Fútbol | Mundialito de clubes

"¡Queremos esta Copa!"

Los azulgrana asumen como un reto histórico la conquista del trofeo

Conduce un Seat Toledo por Barcelona, es taxista y vive en Santa Coloma de Cervelló. El domingo, en el embarque rumbo a Japón, avisó a Aitor Begiristain para su sorpresa: "Txiki, quiero esta Copa más que la Liga". Se llama Isidro Torres y obtuvo respuesta. "Mira, las Ligas nos dan poso; el Mundialito nos daría prestigio", contestó el director deportivo del club. "Yo sé lo que es perderla como jugador [contra el São Paulo, en 1992, por 2-1] y no me gustaría que el Barça dejara escapar la segunda oportunidad", añadió Begiristain. Y concluyó: "Somos el representante del fútbol europeo, lo que cuenta tanto como que no tenemos este título". Mientras tanto, Torres, uno de los 130 socios que acompañan al equipo, explicaba que se fue en taxi a Milán y que estuvo en París: "Desde pequeño, nada me hace más ilusión que ir a Japón".

"Es un título que te da mucha presencia", corroboró el vicepresidente Marc Ingla, que hoy ofrecerá una conferencia en la Universidad de Tokio; "a mí me parece que tiene prestigio y la presencia que te da en Suramérica es incalculable, muy superior a cualquier gira de verano". El vicepresidente institucional, Albert Vicens, remató: "Es el único trofeo que nos falta. No hace falta decir más".

La expedición, que se aloja en un hotel junto a la bahía de Yokohama, fue recibida por más de cien personas en el frío aeropuerto de Narita. Los anfitriones se mostraron tan respetuosos con el cordón policial que llevó al equipo hasta el autocar como gritones y coloristas, tanto por el quimono que lucían dos japonesas elaborado "con tela de una bandera del Barça comprada en Les Rambles" como por alguna enseña independentista catalana. "Nos ha costado mucho llegar hasta aquí", les recordó Eusebio. "Yo no puedo perder contra los colorados. Mis amigos del Gremio no me lo perdonarían", afirmó Ronaldinho, formado en el Gremio de Porto Alegre, rival eterno del Internacional, el segundo favorito, tras el Barça; "queremos seguir haciendo historia". Y Xavi matizó: "No tenemos una deuda, sino un reto. El dream team se quedó a las puertas, al perder la final de 1992, y nosotros podemos ser los primeros en conseguirlo".

¿Y qué piensa Frank Rijkaard? Vencedor del trofeo como jugador con el Milan, aspira a conquistarlo ahora como entrenador: "No pienso en cosas personales, sino en el prestigio del club. Pero no será fácil alcanzar la Copa". "No nos será fácil llegar a la final", aseveró tras conocer que el América será el rival en las semifinales: "Es un gran equipo. Tiene orden, rapidez en las salidas y es fuerte en la defensa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de diciembre de 2006