"El Gobierno aceptará la revisión de los juicios franquistas, si sólo entraña consecuencias morales".
Parece increíble que 70 años después del levantamiento militar que desencadenó la Guerra Civil en España y una dictadura sombría y brutal, responsable de destruir las esperanzas progresistas y todos los avances culturales de este país, de acabar con la igualdad de las mujeres, de convertir la enseñanza en una broma y perseguir con saña encerrando y matando a todos los que habían defendido el orden legal y democrático, el Gobierno del PSOE que lidera Rodríguez Zapatero no se atreva o no se decida a conceder la nulidad jurídica de todos aquellos procesos ilegales, y tampoco apoye decididamente la búsqueda y exhumación de tantos cadáveres que piden sus familiares. La justicia sirve para restituir el daño infligido injustamente, pero por lo visto, cuando hablan de reconciliación y de no dividir el país en dos Españas, se refieren a que sigan dominando el silencio y las voces del franquismo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de diciembre de 2006