Centenares de personas se concentraron ayer ante el teatro Apollo de Nueva York, donde por la tarde se abrió la capilla ardiente del músico (arriba, en la foto), fallecido el día de Navidad. "Es nuestro Elvis Presley negro", decía uno de sus seguidores. Los restos mortales del artista serán llevados hoy a Augusta (Georgia), donde se celebrará un gran homenaje popular.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de diciembre de 2006