El propietario del prostíbulo Tres Estrellas de Barcelona, imputado en la causa por los presuntos delitos de proxenetismo y contra los derechos de los trabajadores en la que también está implicado el guardia urbano Manuel P. M., murió intoxicado por inhalación de humo a finales del pasado mes de diciembre tras declararse un incendio en su domicilio, según fuentes policiales.
El suceso ocurrió entre las 17.00 y las 18.00 horas del pasado 28 de diciembre, mientras la víctima, Juan G. M., se hallaba junto a una mujer en su domicilio, en el número 46 de la calle Murcia de Barcelona. Las investigaciones realizadas sugieren que el hombre estaba jugando con un mechero en la sala de estar de la vivienda cuando, por accidente, prendió fuego al sofá.
Según consta en el informe de los Bomberos de Barcelona, Juan G. M. fue hallado con parada cardiorrespiratoria debido a una intoxicación por inhalación de humo e ingresó en estado muy grave en el Hospital de la Vall d'Hebron, donde acabó falleciendo. Su acompañante consiguió salir ilesa del domicilio, aunque tuvo que ser atendida por los servicios médicos al sufrir una crisis nerviosa.
El guardia urbano de Barcelona arrestado por este caso está acusado de extorsionar tanto al propietario como a las mujeres que practicaban la prostitución en el local. Prestaba sus servicios en el distrito de Sant Andreu y fue apartado cautelarmente del servicio y puesto a disposición judicial tras ser detenido en septiembre por miembros del Cuerpo Nacional de Policía.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de enero de 2007