Un flamante Ford V-8 de 1935 y un Fiat Balilla de comienzos de los años cuarenta fueron los primeros vehículos en estacionar en el nuevo aparcamiento subterráneo de la calle Sócrates, en el centro de la capital granadina. Construido por el Grupo Nevot, tiene la peculiaridad de ser "el único en Europa que ha sido decorado con grafitis", señaló ayer Yasmina García, responsable de la decoración.
La idea surgió cuando García recibió el encargo de buscar una decoración que ayudara "a acabar con la sensación de asfixia y angustia que provocan los aparcamientos subterráneos tradicionales". Fue en la calle, durante un paseo, que la inspiración se le presentó en forma de grafitis en un muro cualquiera de la ciudad.
Las dudas aparecieron a la hora de presentar el proyecto a los responsables de Nevot. "En un primer momento no estuvieron seguros, salimos a pasear y yo tenía prevista una ruta, les llevé a ver algunas de las mejores creaciones de la ciudad", recordó Yasmina García.
El paseo surtió efecto. En palabras de José García, gerente de la empresa, "tras el impacto de la primera impresión, reflexionamos sobre la propuesta y nos pareció una idea buenísima, muy brillante". "Ha sido una forma excelente de asumir lo que hay en la calle y trasladarlo a un espacio público. Seguiremos trabajando con el grafiti, habrá más proyectos. De alguna manera, queremos que este arte alternativo se convierta en marca de la casa, en un sello personal de calidad", concluyó.
Los cuatro artistas que han llevado a cabo la decoración, de entre 24 y 32 años, no pudieron asistir ayer a la inauguración. Cada uno tiene su trabajo en una ciudad diferente, por lo que les fue imposible acudir. "Son gente muy especial, que lleva una vida muy bohemia y que tienen un ritmo de trabajo diferente. Ha sido una experiencia maravillosa, debo decir que ha sido el mejor verano de mi vida", aseguró Yasmina García, quien durante los meses de julio y agosto ha sido la encargada de velar por el cumplimiento de "una hoja de ruta, para que no pintaran todo el aparcamiento en dos días ni tardaran varios años, porque cualquiera de estas dos posibilidades habría sido posible".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de enero de 2007