A 13 (Tzameti) le sienta tan bien el blanco y negro como mal le sienta a uno de sus actores el maquillaje que, en el primer tramo de la película, intenta convertirle en un anciano a las puertas de la muerte. Debut del georgiano afincado en París e hijo de cineasta Géla Babluani, 13 (Tzameti) se mueve de manera no siempre suave entre esos dos polos: el rigor de su apuesta conceptual y estética y la ocasional ingenuidad del principiante sin total dominio del timón narrativo.
Ejercicio de post-noir nihilista, esta historia de suplantación y supervivencia se articula como un perturbador viaje al miedo que desvela su secreto poder en su casi irrespirable y dilatado clímax final. Es ahí, en la descripción de un infierno hiperrealista, en la reunión de tipos humanos convocados en el último círculo de la sordidez, donde Babluani revela su potencial como autor capaz de dejar huella no con sus golpes de efecto, sino con su perdurable resonancia.
13 (TZAMETI)
Dirección: Géla Babluani. Intérpretes: George Babluani, Pascal Bongard, Fred Ulysse. Género: thriller. Francia-Georgia, 2005. Duración: 86 minutos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de enero de 2007