El Banco de Andalucía obtuvo un beneficio neto de 152 millones de euros en 2006, con un incremento de sólo el 4% respecto al ejercicio anterior. El director general, Miguel Mozo Lobato, destacó ayer en la presentación de resultados de la entidad, perteneciente al Grupo Banco Popular, el impacto negativo que para el resultado del banco ha supuesto el nuevo Impuesto de Sociedades, aunque calificó los datos de "satisfactorios". En cuanto al volumen de negocio, los activos totales gestionados por el banco a 31 de diciembre ascendieron a 12.301,7 millones de euros, con un incremento del 14,7%.
Mozo indicó que sin el incremento del citado impuesto societario el beneficio hubiera alcanzado los 160 millones de euros, un 9,9% más que en 2005, y se hubiera acercado al diferencial de los ejercicios anteriores, que se movieron en las dos cifras porcentuales. Además, indicó como causa de ese escaso crecimiento, el comportamiento del margen de intermediación que, con 284,7 millones subió sólo un 5,2% respecto a 2005. Por su parte, el margen ordinario ascendió hasta los 392,1 millones de euros, un 7,5% más que en el ejercicio anterior.
El director general, que ha relevado recientemente a Francisco Pardo, indicó que el banco tiene previsto dirigir en 2007 el foco de su actuación a las pymes y a los particulares, y señaló que la ratio de morosidad del banco disminuyó tres puntos durante 2006, hasta situarse en el 0,74%. Asimismo, indicó que en sus planes de expansión tienen autorizada la apertura de tres sucursales más -actualmente tienen 309 oficinas con 1.551 empleados-.
Por otro lado, el beneficio por acción de la entidad ascendió a 7 euros el pasado año, un 4% más.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2007