Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La policía halla amordazada y muerta a una mujer en Valencia

Conchita Gadea, de 80 años, viuda de Cañamás, consuegra de la familia Serratosa, fue encontrada ayer muerta, atada de pies y manos y amordazada, según fuentes policiales, en su vivienda de la calle del Botánico Cavanilles de Valencia. No tenía, según las mismas fuentes, más signos de violencia. La casa estaba revuelta y el acceso a la vivienda no había sido forzado. La policía investiga sobre la hipótesis de un robo como móvil.

El cuerpo sin vida de Conchita Gadea fue hallado poco antes de las diez de la mañana de ayer. Vivía sola. Era, según fuentes próximas a la familia, una mujer muy activa, amante de la pintura, que participó en una cacería hace pocas semanas y que en la noche del miércoles estuvo jugando a las cartas con unas amigas y su hermano hasta las 23.30. La policía cree que al menos dos personas entraron en la vivienda. Lo hicieron o bien cuando Conchita aún no se había dormido y les abrió confiada o bien de madrugada con las llaves que llevaba en un bolso que le robaron hace un mes. Los ladrones la ataron y amordazaron y se llevaron numerosos efectos de la casa de una de las familias de la burguesía valenciana. Además, le hicieron firmar un cheque que intentaron cobrar ayer mismo. La policía investiga sobre las imágenes de la cámara de seguridad del banco.

El cadáver no presentaba signos de violencia evidentes. Por tanto, la causa del fallecimiento no se despejará hasta que se practique la autopsia.

El asalto a la casa de Conchita Gadea no es una excepción en las inmediaciones. Otras dos mujeres de avanzada edad que también viven solas han sido víctimas en las últimas semanas de robos en sus viviendas. Despertaron y se encontraron toda la casa revuelta sin haber advertido la presencia de nadie. Y tampoco fue forzada la entrada a sus casas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2007