La ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, anunció ayer el lanzamiento de un programa de alquileres de pisos de menos de 45 metros cuadrados para estudiantes universitarios por menos de 200 euros al mes. Los detalles de la iniciativa, encuadrada en el Plan Estatal de Vivienda, se darán a conocer la semana próxima. Por otra parte, el Banco de España detectó en el último trimestre del año pasado una "suave inflexión" en el recurso de los hogares al crédito bancario, como respuesta a las subidas de tipos de interés que se registraron a lo largo de 2006.
El plan del Ministerio de Vivienda prevé la construcción de 10.000 viviendas de entre 30 y 45 metros cuadrados, según informó ayer Maria Antonia Trujillo en declaraciones a la Cadena SER. Esta iniciativa comenzará en la Universidad Carlos III de Madrid, donde se construirán 190 pisos protegidos que podrá disfrutar una sola persona y por un periodo de cinco años como máximo. ¿Su coste? "Algo más de 100 euros", aseguró la ministra.
Trujillo precisó que este tipo de vivienda es "una solución para una época determinada de la vida". Los 10.000 pisos serán construidos en los campus universitarios en colaboración con las Comunidades Autónomas, "en suelo residencial o dotacional de las universidades". No obstante, aún no se ha decidido su distribución puesto que el Ministerio tiene previsto reunirse antes con los rectores de las universidades con el fin de conocer la demanda existente, según informa Efe.
En cuanto a las medidas para sacar al mercado viviendas vacías y fomentar el mercado de alquiler, la ministra reiteró que el Gobierno ha optado por "incentivar al propietario", no sancionarlo como han decidido algunas Comunidades, como Cataluña y el País Vasco.
El encarecimiento de la vivienda en España ha sido el reverso negativo del fuerte crecimiento económico de los últimos años. Según las estimaciones que recoge el Banco de España en su último boletín económico, el aumento del PIB en los tres últimos meses de 2006 respecto al mismo periodo del año anterior fue del 4%, lo que supone un avance del 1,1% respecto al tercer trimestre. Ese repunte de la actividad se explica por una aceleración de la demanda nacional y una mejoría en la aportación negativa de la demanda exterior neta, que restó 0,9 puntos porcentuales al crecimiento.
Las cifras del cuarto trimestre colocan el crecimiento del PIB en el conjunto de 2006 en el 3,8%, por encima del 3,5% de 2005. Si se descompone ese crecimiento, se descubre un menor crecimiento de la demanda nacional y una significativa pérdida del lastre que supone la aportación negativa de la demanda exterior neta, que restó 1,1 puntos porcentuales al crecimiento el año pasado. En cuanto a las razones de este dinamismo, explica el Banco de España, "la atenuación de algunos de los factores que han actuado en estos últimos años -el cambio de tono de la política monetaria o la pequeña moderación en los incrementos en la riqueza- se ha visto compensada por el dinamismo del sector exterior y en particular por la recuperación de la zona del euro".
En el último trimestre del año pasado el consumo de los hogares se mantuvo estable. Según el informe del banco central, las familias siguieron recurriendo al crédito bancario para financiar su gasto, tanto en consumo como en vivienda. Aunque en los últimos meses del año pasado "empezó a notarse una suave inflexión, posiblemente en respuesta al endurecimiento de las condiciones de financiación". Con todo, 2006 se cerró con un nuevo retroceso del ahorro de los hogares, un aumento de sus necesidades de financiación y un aumento de su ratio de endeudamiento que, a finales del año pasado se situó en el 125% de su renta bruta disponible.
Las razones de la estabilidad del gasto familiar hay que buscarlas en el dinamismo de la renta disponible, impulsada por la fortaleza del empleo y por el descenso de la inflación en los últimos meses del año.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2007