Estocolmo y Alicante empatan: 4-4. Pero esta vez, los números no tienen nada que ver con los goles de un partido de fútbol, sino con las temperaturas de las pasadas navidades tanto en la capital de Suecia como en el sur de la Comunidad Valenciana. Son el resultado de una tendencia que acerca cada vez más los climas del sur y norte de Europa, y pueden convertirse en una pista para el nacimiento de nuevos flujos turísticos.
Es una de las conclusiones del estudio Tendencias del turismo en Europa, realizado por la European Travel Commission (organización no lucrativa vinculada a la Unión Europea), que define el cambio climático y el progresivo calentamiento del planeta como "uno de los mayores retos a largo plazo a los que tendrá que enfrentarse la industria del turismo". El estudio prevé como consecuencia directa para los próximos años el incremento de viajes fuera de temporada.
Mercados y turistas parecen haber comenzado a adaptarse, si se consideran algunas de las novedades que presentan estos días en Fitur las oficinas de turismo de los países nórdicos, principalmente Noruega, Suecia y Dinamarca. Un ejemplo cercano: aerolíneas de bajo coste como Ryanair y Sterling han estrenado en los últimos meses nuevas rutas desde Madrid, Girona, Málaga o Palma de Mallorca con destino las capitales bálticas. Y, según las estadísticas, no es sólo consecuencia de la ya clásica demanda de los escandinavos deseosos de viajar a las playas de la Costas del Sol o a las Islas Baleares. Noruega, por ejemplo, batió récord y recibió en 2006 más de 70.000 turistas españoles, un 20% más que el año anterior. Los operadores del sector ya están planeando aumentar su oferta y opciones turísticas hasta pleno otoño.
"Los visitantes empiezan a descubrir las ciudades nórdicas, incluso en épocas poco habituales para Escandinavia", apunta Eugenia Fierros, responsable de la oficina de promoción turística de Noruega en España. "La compañía de bandera -SAS- ha empezado a volar de Madrid a Oslo sin escalas durante todo el año. Antes, lo hacía sólo en primavera y verano", añade. Iberia también se apunta al carro y ha programado a partir de junio su segundo vuelo diario a Moscú, donde este invierno se han registrado las temperaturas más templadas de los últimos 50 años. Dinamarca no quiere ser menos y promociona a bombo y platillo el lanzamiento de ofertas de las aerolíneas low cost que conectan Madrid y Copenhague.
Los turistas consultados, de momento, están sorprendidos. Como Genoveva Ivars, una habitual de Escandinavia, quien viaja todos los años desde hace ocho a Suecia. Las pasadas navidades, sin embargo, fueron las primeras que esta madrileña pudo aprovechar para pasear y salir a la calle "exactamente como si no hubiera salido de España", recuerda. "En Estocolmo todavía no había nevado. Normalmente es imposible salir, porque hace incluso más de 10 grados bajo cero", comenta.
En Estocolmo, a nadie se le ha ocurrido todavía promocionar un turismo de sol y playa al estilo alicantino. Aunque, por si acaso, las dos ciudades están cada vez más cerca. De momento, con vuelo diario a partir de 65 euros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2007