La sangría iraquí no cesa. Al menos 60 personas murieron y más de un centenar resultaron heridas en un doble atentado suicida perpetrado ayer en la localidad de Hila, a 100 kilómetros al suroeste de Bagdad, informaron fuentes policiales. Las fuentes relataron que los terroristas hicieron explotar las cargas de explosivos que llevaban adosadas al cuerpo en un mercado popular en el centro de la ciudad. La policía, que acordonó la zona de los atentados, no descarta que aumente el número de víctimas debido a la gravedad de algunos de los heridos.
Las explosiones tuvieron lugar en la calle Al Maktabat, con un intervalo de pocos minutos y a escasa distancia una de otra. Los terroristas se inmolaron en medio de la calle comercial, abarrotada de vecinos que realizaban las últimas compras del día, ya que el atentado ocurrió pasadas la seis de la tarde, hora local (dos horas menos en la España peninsular). Numerosas ambulancias trasladaron los heridos hasta los hospitales.
La localidad de Hila, de mayoría chií, fue testigo en febrero de 2005 de un sangriento atentado con coche bomba en el que murieron 125 personas.
Según indicó el Ministerio del Interior, un total de 1.971 civiles murieron a causa de la violencia en Irak durante el pasado mes de enero. La cifra supera en unos 60 a los registrados en el mes de diciembre de 2006, lo que indica que la violencia sectaria no se ha detenido. Según la ONU, más de 34.000 civiles murieron en Irak el pasado año, aunque las autoridades iraquíes reducen a 16.000 el número de iraquíes fallecidos en 2006.
El Ministerio del Interior informó también de la muerte en enero de 590 hombres armados en operaciones militares llevadas a cabo conjuntamente por las fuerzas de seguridad iraquíes y las tropas estadounidenses. Ese dato incluye a los 263 hombres armados que murieron la semana pasada en los combates registrados de la ciudad chií de Nayaf. Los fallecidos en esa operación pertenecían al Ejército del Cielo, un grupo mesiánico chií hasta la fecha desconocido, que espera el regreso a la tierra del duodécimo imán, desaparecido en el siglo IX, como señal de redención.
Además, la organización Reporteros Sin Fronteras informó ayer de que en 2006 murieron en Irak 65 periodistas y empleados de medios de información, dos de ellos extranjeros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2007