El Parlamento Europeo reclamó ayer por abrumadora mayoría una moratoria "universal", "inmediata" e "incondicional" de la pena de muerte "con vistas a su total abolición". La petición contó con el apoyo de 591 eurodiputados. Sólo 45 votaron en contra. Otros 31 se abstuvieron.
La de ayer fue la última de una larga serie de ocasiones en las que la Eurocámara se ha manifestado contra la pena capital, aguijoneada esta vez por el ahorcamiento de Sadam Husein y la petición en favor de la moratoria lanzada por Italia, que aspira a presentarla ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
"La UE está especialmente preocupada por el debate que se desarrolla en algunos países abolicionistas para restaurar la pena de muerte en sus legislaciones", como reacción al fenómeno terrorista, señala la resolución adoptada ayer. Los eurodiputados piden a la presidencia alemana de la UE que tome las medidas apropiadas en apoyo de la petición de Roma. La canciller Angela Merkel respondió indirectamente. En una intervención leída ayer en su nombre en el III Congreso Mundial contra la Pena de Muerte que se celebra en París, Merkel indicó que "todos los países europeos deben trabajar en los foros internacionales en favor de la abolición".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2007