El vicealmirante argentino Luis María Mendía, quien durante la dictadura militar (1976-1983) fue comandante de las operaciones navales y en la actualidad se encuentra detenido por violaciones de los derechos humanos, admitió ayer ante un juez federal su responsabilidad en los llamados vuelos de la muerte, las operaciones en las que los presos políticos eran arrojados vivos al mar para asesinarlos sin dejar rastro. El testimonio de Mendía es el primero que se produce después de que el presidente argentino, Néstor Kirchner, firmara un decreto la semana pasada en el que se prohíbe a los militares y policías escudarse en las leyes de secreto militar para no declarar ante la justicia.
Mendía está implicado en la llamada megacausa de la Escuela de Mecánica de la Armada, en la que se investigan los asesinatos cometidos en ese centro, en Buenos Aires.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2007