El mercado laboral vasco vivió en 2006 su mejor año, aprovechando la buena coyuntura económica de que disfrutó la comunidad autónoma. La tasa de empleo alcanzó su máximo histórico, con un 67,8% de la población activa, un índice por encima del registrado en el resto de España (66,1%) y de la media de la zona euro (64,5%). Las principales beneficiadas de esta coyuntura fueron las mujeres, que ocuparon 13.800 de los empleos que se crearon, es decir, el 68% del total. La previsión para 2007 es que el empleo siga al alza, según el Gobierno
Esto es, al menos, lo que esperar el consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social, Joseba Azkarraga, quien ayer hizo balance de la situación del empleo en 2006 y de la siniestralidad laboral, uno de los puntos negros que afean los resultados positivos. Azkarraga destacó la "significativa" mejoría experimentada en 2006 por el mercado laboral en su conjunto, donde destaca la creación de los 20.400 trabajos y la elevada tasa de empleo. La buena marcha del mercado ha propiciado también un aumento de la tasa de actividad (los ocupados más los parados que desean trabajar y están buscando empleo), que se colocó en el 70,2% a finales de 2006, en la media de la UE (70,4%). Sin embargo, este índice tiende al estancamiento y sólo la inmigración y la presencia cada vez más numerosa de las mujeres en el mercado laboral pueden tirar de ella.
El hecho de que las mujeres hayan acaparado la mayoría de los nuevos contratos, ha permitido que, por primera vez, superen el listón de las 400.000 empleadas, hasta sumar 413.000. Los hombres, por su parte, ocupan 559.000 empleos. La irrupción y consolidación de la mujer en los puestos de trabajo es una de las mejores noticias en estos momentos, según el consejero. La tasa de empleo femenino es del 58,3%, superior a la media de la UE de los 25 y del conjunto de España.
Empleo de calidad
Por sectores, los nuevos contratos han ido a parar a los servicios (18.000), la industria (4.500) y la agricultura (1.800). La construcción, en cambio, perdió 3.900 empleos. Este sector, que en los últimos años se ha erigido en uno de los motores de la economía, confirma con este descenso que los crecimientos que había experimentado de manera ininterrumpida desde la década de los 90 han tocado techo. Por el contrario, el consejero saludó los 4.500 contratos que han ido a parar a la industria porque se trata de "trabajos estables y de calidad", al contrario de lo que suele ocurrir en la construcción.
La tasa de paro se ha colocado en el 3,4%, la más baja de la historia y que, según los expertos se traduce en que la comunidad ha alcanzado lo que se conoce como pleno empleo. Por colectivos, esta tasa muestra un comportamiento desigual. Entre los jóvenes (de 16 a 24 años) es del 7,6%, un índice elevado que se une a una preocupante tasa de actividad del 31,8% Por el contrario, la media de España es del 45,4% y casi del 37% en la UE-25.
El consejero encuentra algunas explicaciones a esta baja tasa de actividad entre los jóvenes. Por una parte, el hecho de que cada vez salen más tarde del sistema educativo al prolongar su estapa de estudios, y, por otro lado, la existencia de un esquema familiar muy proteccionista.
En los países donde esta tasa es más alta, especialmente en los nórdicos, se basa en un trabajo a tiempo parcial de los jóvenes, que combinan trabajo y estudios. El consejero prevé incorporar alguna fórmula de estas características en el próximo plan de empleo, que su departamento está negociando ahora con los sindicatos.
En cuanto a la temporalidad, ha pasado del 29,5% al 24,1% y la población asalariada con contrato indefinido supone ya el 75,8% (cinco puntos más que en enero de 2006).
Por otra parte, Azkarraga también analizó la situación de la siniestralidad laboral. Aunque los accidentes mortales se redujeron en un 16,13%, hasta situarse en 64 fallecidos (52 en el puesto de trabajo y 12 en el trayecto), la situación "sigue siendo grave". Tanto Álava como Guipúzcoa registraron un descenso, pero en Vizcaya aumentaron los siniestros. La subida se debe, fundamentalmente, al sector agrícola, donde hubo cinco accidentes mortales en 2006 frente al único de 2005.
Algo menos de la mitad del total de accidentes laborales fue causa de baja. La industria y los servicios siguen siendo los sectores más castigados, debido a que son los que concentran mayor número de mano de obra.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de febrero de 2007