Juana es una jubilada de 69 años que vive de alquiler, pero tiene que buscar un nuevo piso porque su casero "quiere ese piso para su hijo". Juana cuenta que el piso donde vive ahora mide 22 metros cuadrados, tiene una sola habitación y paga 280 euros mensuales. No le ha tocado el piso de alquiler que había solicitado. Llevaba cinco horas presenciando el sorteo y al final se iba triste y "con el rabo entre las piernas".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de febrero de 2007