La Real se hunde sin remedio y no es de extrañar. No existe en la Liga equipo más inocente ante la portería que el conjunto de Lotina. Ya puede tener ocasiones ante el meta rival que el cero en su marcador está casi asegurado. Sobre todo si juega fuera de casa, donde la sequía es gigantesca: sólo dos goles anotados en 11 desplazamientos. Ante un contrario tan generoso, al Recreativo le bastó un partido decente y sin mucho brillo para ganar y sacar pecho entre los candidatos a viajar por Europa el próximo curso.
El Recre es un ejemplo de equipo en ascenso, un conjunto que apuesta por el balón, con centrocampistas aseados (Viqueira y Cazorla) y delanteros con dinamita (Sinama y Uche). Todo lo que no tiene la Real, a la que ni siquiera el regreso de Savio a la Liga española ha mejorado de ánimo. La Real está k.o., no reacciona y el tiempo se le agota.
RECREATIVO 1 - REAL SOCIEDAD 0
Recreativo: López Vallejo; Edu Moya, Pablo Amo (Mario, m. 46), Beto, Poli; Juanma (Aitor, m. 72), Barber, Viqueira (Jesús Vázquez, m. 60), Cazorla; Uche y Sinama. No utilizados: Laquait; Arzo, Bautista y Rosu.
Real Sociedad: Bravo; Gerardo, Juanito, Mikel, López Rekarte; Rivas (Garitano, m. 60), Elustondo; Prieto (Estrada, m. 70), Herrera (Kovacevic, m. 60), Savio; y Díaz de Cerio. No utilizados: Riesgo; Labaka, Mikel Alonso y Aranburu.
Gol: 1-0. M. 49. Beto, de cabeza, en un saque de esquina botado por Viqueira.
Árbitro: Velasco Carballo. Amonestó a Uche, Edu Moya, López Rekarte, Barber, Juanito, Jesús Vázquez y Beto.
Unos 15.000 espectadores en el Colombino.
En cuatro minutos, Sinama se plantó dos veces frente a Bravo mientras los centrales realistas todavía se daban la vuelta buscando al delantero. Fue un aviso de lo que le esperaba al equipo vasco, encerrado cerca de su portero, temeroso de los pases de Viqueira, que siempre encuentra la mejor opción, y de Cazorla, trasladado al medio pese a partir desde la banda izquierda. El Recre disfrutó del balón todo lo que quiso y mordió a la defensa con Uche, un jugador capaz de regatear en una baldosa. Así que Bravo se multiplicó para evitar la goleada. Se tragó, sin embargo, un centro templado de Viqueira que el portugués Beto cabeceó con tranquilidad. En una tarde sin un gran juego, el equipo de Marcelino se volvió más efectivo de lo habitual. Se conformó con media hora de buen fútbol, perdió luego la fluidez en su juego y dejó que la Real se estirara. Sin peligro, claro. Prieto estrelló el balón en el cuerpo de un defensa cuando encaró a López Vallejo y Kovacevic fue otra vez una sombra del antiguo delantero. Por algo lleva 14 meses sin marcar en la Liga. Y eso que el Recre jugó los últimos minutos en inferioridad por la lesión de Sinama una vez agotados los cambios. Poco importaba. La Real está tan flaca que ningún regalo le sirve. Lotina rogó a sus jugadores que ganaran ocho encuentros para salvarse. Es decir, uno de cada dos partidos que quedan. Una tarea imposible para un equipo que sigue siendo el único que no ha ganado fuera de su estadio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de febrero de 2007