Los gases que emite, por reacción química, la carga del barco holandés sólo son tóxicos en recintos cerrados donde provocan irritaciones en vías respiratorias y ojos, como las que sufrieron ayer los cuatro tripulantes evacuados.
Los marineros, de nacionalidad filipina y con edades comprendidas entre 30 y 35 años, vomitaron tras volver a inundarse de gases la sala de máquinas y algún camarote. Por prevención, fueron evacuados por el helicóptero Helimer Galicia hasta el hospital Juan Canalejo de A Coruña, donde se les hizo un chequeo. Fuentes de la Xunta aseguraron que los marinos están en perfecto estado de salud. Tras recibir el alta médica, fueron trasladados a la Casa del Mar de A Coruña, donde aguardan la decisión del gabinete de crisis sobre qué hacer con el barco, a bordo del cual continúan sus compañeros.
El fertilizante que transporta el Ostedijk tiene el aparatoso nombre de NPK 15-15-15. Pero su complicación acaba ahí. NPK son los símbolos químicos de tres fertilizantes muy comunes: nitrógeno, fósforo y potasio. 15-15-15 equivale a la proporción en la se encuentra cada uno de ellos.
El catedrático de Química Agrícola de la Universidad de Santiago de Compostela Francisco Díaz-Fierros explica que la carga del buque "es un fertilizante, ampliamente usado en la agricultura en todo el mundo que se vende por kilos y sin restricciones". Díaz-Fierros aclara que los componentes son fertilizantes naturales. Sus efectos "dependen de la cantidad de fertilizante y en qué cantidad de agua se diluyen".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de febrero de 2007