El Príncipe de Asturias inauguró ayer la nueva sede de la ONCE en Cataluña. Con seis plantas y 44.000 metros cuadrados de superficie, es el centro de atención para ciegos más grande de Europa. El edificio, situado en el número 1 de la calle de Sepúlveda, ha sido diseñado para ser oído y tocado, y prestará múltiples servicios a los casi 10.000 afiliados que tiene la ONCE en Cataluña. El complejo cuenta, entre otras áreas, con un auditorio, un polideportivo cubierto, una biblioteca especializada en temas de discapacidad, ordenadores adaptados para invidentes, cafetería y sala de juegos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de febrero de 2007