Alberto Ruiz Gallardón propuso ayer una alianza estratégica entre las ciudades de Barcelona y Madrid -en turismo, comunicaciones, sistema financiero, inversiones, diseño y turismo- que actúe de motor económico frente al "marasmo, parálisis, desorientación, incapacidad, agotamiento, fracaso y flaqueza" del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
El alcalde madrileño acudió ayer a la capital catalana para pronunciar una conferencia en La Caixa en la que no se separó ni un milímetro de las tesis oficiales de oposición del Partido Popular, a la vez que lanzó un claro guiño al Ayuntamiento barcelonés que, casualmente, gobiernan los socialistas con el apoyo de Esquerra Republicana e Iniciativa, las dos bestias negras políticas de los populares.
El manido argumento que utilizó Gallardón fue simple: Madrid y Barcelona deben superar, de una vez por todas, sus atávicas diferencias y apostar por el "entendimiento" desde la "franqueza y libertad". Y sobre todo en un momento como el actual, con un Gobierno central sin "iniciativas" y ante una "legislatura agotada". "Mientras el Gobierno divaga sobre el pasado, los dos motores del bienestar español, Barcelona y Madrid, progresan hacia el futuro, aunque sin los medios jurídicos y financieros necesarios", señaló el alcalde.
El momento, pues, no podría ser más propicio en opinión de Gallardón. Una "crisis" política en el Ejecutivo socialista, ambas ciudades en plena expansión y crecimiento y, principalmente, con leyes específicas, la Carta Municipal y la ley de Capitalidad. "Yo propongo ahora una alternativa a la parálisis de la situación política mediante el fortalecimiento de nuestros vínculos y la colaboración necesaria para evitar que la situación transitoria no se haga crónica", apuntó.
La propuesta de Gallardón se basa en seis puntos.
- Infraestructuras. Mejora de las comunicaciones ferroviarias entre ambas ciudades para configurar una red que las comunique con Portugal y Francia.
- Inversiones. Convertir a Barcelona y Madrid en un polo de captación de inversiones común "con un reparto complementario de procesos".
- Eje logístico. Reforzar el eje que conforman el sur de Europa, Europa y América a través del puerto de Barcelona y el "aparato" logístico madrileño.
- Sistema financiero. Establecer un proceso de sinergia entre las distintas plazas financieras, especialmente en el mercado bursátil entre ambas ciudades.
- Diseño. Apuesta clara por un sector que supone un "valor añadido en el mercado global".
- Turismo. Ofrecer paquetes conjuntos bajo el paraguas de Turespaña.
El primer teniente de alcalde de Barcelona, Xavier Casas, discrepó del diagnóstico político que realizó Gallardón y precisó que cualquier alianza entre ambas ciudades debe tener, inevitablemente, la colaboración de los gobiernos central y autonómico, informa Helena Villar. Al acto también acudieron el director general de La Caixa, Isidre Fainé, el líder del PP catalán, Josep Piqué y el alcaldable Alberto Fernández Díaz.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de febrero de 2007