Un centenar de delegados sindicales de UGT y CC OO irrumpieron ayer a gritos en la sede de la Consejería de Presidencia, donde se presentaba un libro. Después tomaron el patio de la consejería y se encerraron todo el día y pensaban pasar la noche. El consejero, Francisco Granados, achacó el encierro a la "campaña electoral".
Un centenar de delegados sindicales de UGT y CC OO irrumpieron ayer a gritos en la sede de la Consejería de Presidencia, donde se presentaba un libro. Después tomaron el patio de la consejería y se encerraron todo el día y pensaban pasar la noche. El consejero, Francisco Granados, achacó el encierro a la "campaña electoral".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de febrero de 2007