Contribuir a que los desplazamientos al trabajo sean más seguros y sostenibles es el objetivo central del proyecto de investigación Batubide, que impulsa la Universidad del País Vasco (UPV) con la colaboración del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales-Osalan. El elemento más innovador del proyecto, que se trasladará a las empresas de la comunidad autónoma, es que "convierte al transporte seguro en una prioridad dentro del sistema de prevención de riesgos laborales", señaló ayer su impulsor, el profesor de Derecho de la Empresa de la UPV Ángel Elías, en una rueda de prensa junto con el vicerrector de Profesorado, Juanjo Unzilla, y el director de Osalan, Ignacio Murguía. Batubide dispondrá de un presupuesto de 65.000 euros financiado por Osalan y la Cátedra Unesco de la universidad pública.
El estudio identificará los patrones en los desplazamientos laborales a la UPV y recabará propuestas de todos los colectivos implicados (profesores, estudiantes, sindicatos, personal de administración y servicios y las instituciones) a través de encuestas, grupos de discusión y un foro en Internet. Sus resultados se elevarán en torno a octubre a los órganos de gobierno de la UPV incluyendo diversas propuestas concretas. Elías destacó que ese "debate transversal" hace que "más que el documento final lo importante sea el proceso".
Diez accidentes anuales
Diez trabajadores de la universidad pública por término medio sufren cada año un accidente laboral in itinere (de camino o de regreso a su puesto). Casi el 30% de los accidentes laborales mortales que se registran anualmente en Euskadi son de este tipo. El 47,9% de los desplazamientos laborales en la comunidad autónoma en 2005 se realizó en coche propio. En el conjunto de España, la media de ocupantes de cada coche en los viajes al trabajo asciende a 1,2 personas.
Partiendo de estos datos, el proyecto Batubide desarrollará medidas que fomenten "el uso de soluciones más sostenibles", como el transporte público, el uso compartido de coches o incluso su titularidad compartida. Se prevé también reorganizar los turnos y horarios en la UPV para que permitan el uso del transporte público y consolidar la oferta de residencias de estudiantes. "Para que el proyecto sea eficaz es necesario que la comunidad universitaria se conciencie y cambie sus hábitos", advirtió Elías.
Este profesor destacó que los atascos que generan los desplazamiento al trabajo suponen la pérdida diaria de 54.000 horas. La factura social anual asociada al transporte en Euskadi supera el 8,6% del Producto Interior Bruto (PIB).
Unzilla destacó "la realidad compleja y dispersa de la UPV" como marco idóneo para realizar un proyecto piloto que se extienda a otros centros laborales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de febrero de 2007