La portavoz del Gobierno, Miren Azkarate, sostuvo ayer que el Poder Judicial tiene "dos varas de medir": una que autoriza los contactos del Gobierno central con ETA y otra que lleva a los tribunales al lehendakari, Juan José Ibarretxe, por hablar con la ilegalizada Batasuna. Azkarate respondía así al último auto del Tribunal Superior, que desestima el recurso de Ibarretxe contra su encausamiento por su reunión con tres dirigentes de Batasuna. El auto reprocha que se intente "instrumentalizar" el fallo del Supremo sobre los contactos con Batasuna. Azkarate pidió al Superior que "deje de confundir y marear la perdiz" y volvió a pedir al instructor que adopte una resolución al entender que "no existe ninguna razón para dilatar esta decisión".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de febrero de 2007