El juez Miguel Ángel Torres dejó ayer en libertad bajo fianza de 60.000 euros a Óscar Jiménez García, presunto testaferro de Juan Antonio Roca, cerebro de la trama de corrupción en el Ayuntamiento de Marbella (Málaga). El empresario, detenido el jueves en Madrid por agentes de la Unidad Central de Crimen Organizado, está acusado de blanqueo de capitales e insolvencia punible.
Sobre las 9.30 horas de ayer, un coche patrulla del Cuerpo Nacional de Policía condujo hasta los juzgados de Marbella. El apresado pasó prácticamente toda la mañana en los calabozos. Hasta mediodía no comenzó a declarar. Tras varias horas de interrogatorios, el instructor de la operación Malaya decidió su puesta en libertad con cargos.
La letrada encargada de su defensa salió de los juzgados a las 16.30 horas, en compañía dos mujeres, una de ellas esposa del apresado. Minutos después, Óscar Jiménez García abandonaba las dependencias por el acceso a calabozos y saludaba a los periodistas que tomaban fotografías de su puesta en libertad sacándoles la lengua.
El detenido figura como administrador en 14 sociedades de inversión inmobiliaria, alquiler de inmuebles, servicios de enlace y transmisión de señales de televisión y juegos de bingo y formó parte como presidente, apoderado y administrador de otras siete ya extinguidas.
Según fuentes consultadas, el delito de insolvencia punible que se le imputa es un derivado del blanqueo de capitales, y se da cuando el deudor oculta sus bienes o hace disminuir su patrimonio intencionadamente para que los acreedores no puedan cobrar el importe de sus deudas.
Su detención es la tercera de la operación Malaya en menos de un mes. Los últimos fueron los abogados Juan Germán Hoffmann y José Arteaga, también imputados por blanqueo de capitales.
En la actualidad continúan en prisión Juan Antonio Roca, el ex alcalde Julián Muñoz y los abogados Manuel Juan Sánchez Zubizarreta y Juan Germán Hoffmann.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007