Convergència i Unió (CiU) no está por la labor de dar balones de oxígeno al tripartito catalán y menos en el proceso de desarrollo estatutario. Los nacionalistas van a participar finalmente en la comisión de impulso del Estatuto, un organismo consultivo sin amparo legal en la carta autonómica, pero su representación se limitará a dos personas de bajo perfil político. Así lo comunicó ayer el líder de CiU, Artur Mas, en una carta enviada al presidente de la Generalitat, José Montilla, como desquite por haber sido excluidos los nacionalistas de las comisiones bilaterales Estado-Generalitat.
En la misiva, Mas reprocha a Montilla que rompa con una "saludable tradición democrática" y, contrariamente a la práctica de los gobiernos de Jordi Pujol, haya decidido que la oposición no esté representada en la comisión bilateral y en la de asuntos económicos entre el Gobierno central y el autónomo. "Esta decisión se contradice con la voluntad de mano tendida que ofreció en su investidura y que nosotros compartimos", añade.
Como en estas comisiones tan sólo estarán miembros del Gobierno, Montilla propuso como contrapartida la creación de un consejo de impulso y seguimiento del Estatuto con presencia de todos los grupos del arco parlamentario. Una solución que a Mas le parece errónea. En su opinión, este consejo "no está previsto en el ordenamiento legal, ni en el Reglamento del Parlamento de Cataluña ni, por descontado, en el Estatuto".
Como el líder de CiU entiende que este organismo será meramente técnico ha optado por nombrar a dos técnicos en representación de su formación política. Serán Àlex Bas y Francesc Gambús, dos empleados del grupo parlamentario de CiU que no son diputados y tampoco pertenecen a la ejecutiva de Convergència o de Unió.
En cambio, el resto de formaciones enviarán a este organismo a las personas que negociaron la redacción del Estatuto en la anterior legislatura. Por parte del PSC irán Miquel Iceta y Lidia Santos; por Esquerra, Joan Ridao, y por ICV, Jaume Bosch.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007