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Tres días de experimentos musicales con la palabra

Un recitador (ya sea de poesía o prosa), música y una audiencia. A partir de ahí, cualquier cosa puede pasar. El tercer festival Palabra y Música de Sevilla acerca un género bastante desconocido en España, pero con una larga tradición en Estados Unidos o Inglaterra, el spoken word (palabra hablada). Normalmente, ligado a un carácter contracultural y políticamente incorrecto, este tipo de espectáculos, que emergieron en los años noventa del siglo pasado, se declara deudor de las representaciones orales de la generación beat, con Allen Ginsberg a la cabeza.

"Es un género híbrido y bastante indefinible, siempre pueden surgir cosas nuevas", asegura Javier Colis, músico y uno de los directores artísticos del festival, que comenzó el pasado jueves y termina hoy. La opción, entonces, es explicar propuestas concretas. Probablemente, la fórmula más clásica, con un poeta recitando acompañado por un músico que toca la guitarra, la representó el jueves, antes de la actuación de Nick Hornby y Marah, el controvertido activista político de izquierdas y crítico musical de los sesenta John Sinclair.

En el otro extremo, en el de la experimentación más absoluta, se puede colocar el espectáculo que cierra el festival esta noche en el teatro Lope de Vega de Sevilla, protagonizado por Blixa Bargeld. El músico alemán, líder de Einstuerzende Neubauten y ex compañero de Nick Cave en su grupo Bad Seeds, recita palabras, sílabas y llega hasta los simples ruidos usando el micrófono, distorsionando su voz y la música electrónica que le acompaña con distintos efectos, por ejemplo, con pedales.

Un homenaje a la poesía de Leopoldo María Panero, con Carlos Ann, Bruno Galindo, Mariona Aupí y Área3, acompaña esta noche a Blixa a partir de las 21.00. Los sevillanos ProyectoEle, que repasaron el primer disco de The Velvet Underground, y el fundador del grupo Bauhaus, David J., completaron ayer el cartel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007