Un "contraejemplo de la política municipalista" y "cada vez más el partido de los promotores y de las privatizaciones". El coordinador general de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, realizó ayer estas críticas en la sede del partido en Torrevieja, donde apoyó junto a Glòria Marcos, coordinadora general de EUPV, a los candidatos de la coalición de la Vega Baja. Llamazares aseguró que la comarca de la Vega Baja es "el contraejemplo de la política municipalista, el antiejemplo de la política popular y el ejemplo de las políticas de privatizaciones y de promotores".
A su juicio, el PP en la Vega Baja evidencia que "está antes con los promotores que con los ciudadanos", lo que "demostró ayer en el Congreso de los Diputados" al votar en contra del dictamen de la comisión sobre el proyecto de Ley de Suelo.
Llamazares insistió en que el PP "votó en contra de la Ley de Suelo que vinculará las plusvalías a los intereses públicos" y "prefiere que las nuevas promociones no tengan informes previos" y que éstas "estén al servicio de los especuladores y no al servicio de los ciudadanos". El coordinador general de IU aseguró que el PP votó también en contra de la ley de incompatibilidades de los altos cargos municipales, cuya finalidad es evitar "la corrupción entre lo público y lo privado". En su opinión, "hay que recobrar los municipios para los ciudadanos" y "no hay que permitir la usurpación del poder municipal por el de unos pocos".
"Al banquillo"
Llamazares consideró que en la Comunidad Valenciana "existe la posibilidad de remover a la derecha del Gobierno" y que ésta "se merece pasar un tiempo" en "el banquillo", pues, según indicó, "lleva demasiado tiempo chupando con la pelota y demasiado tiempo no dejando jugar a los ciudadanos".
Glòria Marcos aludió a la construcción de la desaladora de Torrevieja y consideró que es "positiva siempre y cuando no afecte al parque natural" del municipio. La coordinadora de EUPV explicó que su formación política apuesta por las pequeñas desalinizadoras "absolutamente controladas" y no por "aquellas vinculadas a la construcción y destrucción del territorio".
Marcos denunció la existencia de "más de 49 puntos negros" ubicados en diferentes localidades de la Comunidad Valenciana donde "se está tirando agua al mar sin ningún tipo de depuración" y aseguró que, debido a ello, se incumplen "las directivas de la Unión Europea". Los responsables de IU defendieron su apuesta por una nueva "cultura del agua" basada en el ahorro, la eficiencia y en la reutilización.
Sobre la visita de un grupo de eurodiputados a la Comunidad Valenciana para estudiar presuntos abusos urbanísticos, la coordinadora de EUPV opinó que en esta región "se está contraviniendo toda la legislación y toda la normativa europea de protección de los ciudadanos".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007